lunes, 27 de noviembre de 2017

RELACIÓN DE LAS NEUROCIENCIAS Y LA EDUCACIÓN


Para entender la relación que existe entre neurociencia y la educación, se debe tener en cuenta que esta  aporta  nuevos conocimientos al educador, así como lo hace la Psicología, por ejemplo, con el propósito de proveerle de suficiente fundamento para innovar y transformar su práctica pedagógica. Claro está que no todo lo que hay en Neurociencias se aplica al campo educativo, por lo que el educador ha de ejercer un enorme criterio al establecer los aspectos que son relevantes para su práctica pedagógica. Asimismo, vale la pena recordar que, en este proceso de vincular los aportes neurocientíficos al aprendizaje, se necesita diferenciar lo que ya está validado, lo que aún son hipótesis o probabilidades, lo que es mera especulación o mito, y por fin, diferenciar las generalizaciones equivocadas que se hacen debido a una comprensión limitada del tema (OCDE, 2003). Estar atento y no pensar que todo lo que se escucha es lo que se debe aplicar o lo que se aplica necesariamente tiene que provenir de los aportes de las Neurociencias, viene a ser uno de los razonamientos más importantes para mantener el equilibrio en esta unión entre Neurociencias y Educación
Lo más importante para un educador es entender a las Neurociencias como una forma de conocer de manera más amplia al cerebro -cómo es, cómo aprende, cómo procesa, registra, conserva y evoca una información, entre otras cosas- para que a partir de este conocimiento pueda mejorar las propuestas y experiencias de aprendizaje que se dan en el aula. Si los que lideran los sistemas educativos llegaran a comprender que los educadores, a través de su planificación de aula, de sus actitudes, de sus palabras y de sus emociones ejercen una enorme influencia en el desarrollo del cerebro de los alumnos y alumnas, y por ende en la forma en que aprenden, quedaría sin necesidad de justificar el por qué vincular los estudios de las Neurociencias al contexto pedagógico. (Campos, 2010)
Aprender con todo el cerebro y las estrategias para trabajar con ambos hemisferios
Ambos hemisferios son diferentes, pero complementarios, una forma no es superior a la otra y el pensamiento efectivo las necesita a ambas. Pero el sistema educativo actúa a menudo como si sólo existiese un hemisferio para aprender. En las aulas de enseñanza escolar, se espera que los alumnos asimilen la mayor parte de la información a partir de libros y explicaciones de los profesores. Se trabaja casi exclusivamente con palabras y números en un mundo de símbolos y abstracción. Un hemisferio resulta muy útil y el otro muy poco. A los alumnos menos eficientes en procesos verbales se les exige aprender de un modo difícil para ellos y por tanto no pueden funcionar con todo su potencial. Los alumnos más verbales pueden aparentar que aprenden muy bien, pero están recibiendo poca ayuda o ninguna en el desarrollo y utilización del pensamiento con su HD, cuyos procesos son esenciales para la solución de problemas y para la creatividad, por ello su omisión constituye una grave pérdida. Hacer pleno uso de la mente bilateral no requiere dejar de lado libros y conferencias, sino equilibrarlas con otras técnicas más apropiadas para el HD. Una unidad bilateral le exige más al profesor y le ofrece mucho más al alumno. Al presentar una misma información de diversas maneras cada alumno puede aprender de la manera que le resulte más eficiente, al mismo tiempo se le expone a diversas formas de aprendizaje y podrá desarrollar una variedad de técnicas de pensamiento. El valor de las técnicas del HD en la enseñanza ha sido demostrado por muchos investigadores. Diana Streeter, profesora de inglés en California, a quien se le asignó una clase electiva de gramática, la más lineal y verbal de las asignaturas; a mediados del semestre, al dominar un grupo de estudiantes la asignatura les asignó un estudio independiente y a las que aún no identificaban partes del discurso o frases las dejó para aplicar con ellas la fantasía. Al finalizar la materia, éstas aventajaron a las otras alumnas. La técnica de la Fantasía del HD les permitió aprender una materia que no habían dominado a través de un enfoque lineal y analítico. Para los alumnos atrasados, no primariamente verbales en su aproximación a la palabra, la inclusión de las técnicas del HD puede significar la diferencia entre el éxito y el fracaso. Desafortunadamente se espera que ellos trabajen antagónicamente con su estilo de aprender; sería más efectivo enseñarles según sus posibilidades. Pero los alumnos brillantes en procesos verbales, lineales, padecen un déficit oculto, sin estímulo para desarrollar sus capacidades del HD confían en limitadas estrategias y se encuentran en desventaja en situaciones que exigen una amplia gama de capacidades intelectuales. Patricia Davidson, por su parte, trabajó sobre estilos matemáticos ofreciendo un ejemplo de cómo actúa este déficit oculto. Indica que a menudo los alumnos que destacan en el cálculo escrito en los primeros cursos no reciben estímulos para usar materiales manipulativos que desarrollen un pensamiento espacial, mucho de ellos tiene luego grandes dificultades con formas de matemáticas más avanzadas que requieren un pensamiento espacial y conceptual. Esta situación indica que el éxito aparente da lugar a un fracaso posterior por enfatizar un único tipo de proceso a costa de su complemento. (Williams, 1986)
Las técnicas de enseñanza del HD no cambian la materia (contenido) a enseñar, sino que modifican el cómo enseñar. Para los docentes investigar sobre la enseñanza a través del HD es una expansión de sus propias capacidades e intereses. Lo que comienza con un esfuerzo para enseñar con mayor efectividad llega a convertirse en afán personal por desarrollar capacidades olvidadas en sí mismo. (Williams, 1986)






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